
Mis sueños de bicicleta comenzaron cuando muy niño, la verdad desde que logré entender que el paso siguiente de un triciclo era una bicicleta de 2 ruedas, como Dios manda. Eran años en las que las bicis para niños no eran tan comunes. Recuerdo la bici de un primo de gordos y blancos neumáticos con un manubrio en forma de media luna y las ñoñas ruedas laterales. Claramente ese modelo de bicicleta no encarnaba mis sueños.
En los veranos montaba una pequeña bicicleta, aro 24 de algún vecino generoso de Las Cabras (VI región) con neumáticos delgados y un marco
(Leer más)

Comentarios recientes